Enhanced Games: por qué los «Juegos Olímpicos del dopaje» decepcionaron

Los Enhanced Games se presentaron como una ruptura radical con el deporte de alto nivel tradicional: una competición en la que desaparecen los controles antidopaje y se autoriza el uso de determinados productos. La ambición declarada era espectacular: demostrar hasta dónde puede llevar el ser humano su rendimiento cuando se eliminan las restricciones relacionadas con el dopaje.
Organizado en Las Vegas, el evento debía reunir, entre otras, pruebas de velocidad, natación, halterofilia y strongman. Prometía récords mundiales y anunciaba una recompensa de un millón de dólares por cada récord mundial batido. Sin embargo, el balance deportivo reportado parece muy alejado de esa promesa inicial.
Unos Enhanced Games basados en la optimización sin control antidopaje
El proyecto fue anunciado en 2023 por los empresarios Aaron de Souza y Christian Angermayer. Entre los apoyos financieros mencionados figuraban Peter Thiel y Donald Trump Jr. Su principio era claro: permitir a los participantes utilizar productos autorizados por los organizadores, en el marco de una competición que reivindica un enfoque explícito de optimización humana.
Los atletas disponían de una lista de sustancias que podían emplear durante los dos meses previos a la prueba. Entre los productos mencionados figuraban la testosterona, la hormona del crecimiento, estimulantes y péptidos. Según la información comunicada, estos productos debían estar aprobados y regulados por la FDA.
De unos cincuenta participantes, el 90 % habría recurrido a productos autorizados, mientras que tres atletas habrían competido sin tomar nada. El evento también atrajo atención con el anuncio de la participación del nadador James Magnussen, quien declaró estar dispuesto a someterse a una preparación intensiva con la perspectiva de obtener el premio de un millón de dólares.
Una organización considerada deficiente
Más allá de los resultados, la organización habría dejado una fuerte impresión. El programa inicial preveía una decena de pruebas, pero finalmente solo se habrían celebrado algunas disciplinas: velocidad, halterofilia, natación y strongman.
También se señalaron problemas técnicos: micrófonos defectuosos, retransmisión interrumpida y ausencia de cronómetro en parte de las competiciones. Estas dificultades reforzaron la impresión de un evento todavía poco estructurado, pese a que su comunicación prometía una demostración excepcional de rendimiento deportivo.
Promesas de récords ampliamente incumplidas
El punto central de los Enhanced Games era la posibilidad de batir grandes récords. Sin embargo, en velocidad, los resultados reportados se mantuvieron claramente por debajo de las referencias mundiales.
Velocidad: ningún récord mundial ni marca personal
En los 100 metros femeninos, el mejor tiempo habría sido de 11,25 segundos. Esta marca no se acercaba al récord mundial y, según el balance presentado, ninguna participante habría mejorado su propia marca personal. Tampoco habría permitido clasificarse para los Juegos Olímpicos.
En la categoría masculina, el mejor tiempo anunciado fue de 9,97 segundos. No se batió ningún récord mundial, pese a que Fred Kerley declaró que aspiraba al récord de Usain Bolt. De nuevo, no se habría mejorado ninguna marca personal. Como comparación, se señaló que un tiempo así habría situado a su autor en última posición en los últimos Juegos Olímpicos de París.
Halterofilia y strongman: algunos progresos individuales, sin referencias mundiales
En halterofilia, algunos atletas habrían superado sus propias mejores marcas. Sin embargo, no se habría establecido ningún récord mundial. Este resultado es coherente con la idea de que el dopaje puede tener un efecto especialmente importante en las disciplinas centradas en la fuerza y la masa muscular, sin garantizar por sí solo un nivel mundial.
En strongman, Thor Björnsson y otro competidor canadiense intentaron batir récords. No obstante, las condiciones de la prueba habrían complicado sus intentos: competición al aire libre, intenso calor en Las Vegas y un suelo considerado resbaladizo. Finalmente, no se validó ningún récord en esta disciplina.
La natación, el único récord anunciado
La natación ofreció el único resultado presentado como récord mundial. Kristian Kolomev habría batido el récord de los 50 metros. No obstante, este rendimiento fue cuestionado por dos razones: los nadadores podían llevar bañadores prohibidos en los Juegos Olímpicos, al poder mejorar la velocidad, y usuarios de internet pusieron en duda el momento exacto en que se habría detenido el cronómetro.
En cualquier caso, el récord no debía ser reconocido en los circuitos oficiales. Aun así, permitió a los organizadores reivindicar al menos una actuación de referencia al final de una jornada en la que no se confirmaron los anuncios iniciales.
El dopaje no sustituye ni a la genética ni al entrenamiento
El resultado más llamativo se refiere a los tres participantes anunciados como no dopados: todos habrían terminado primeros en sus respectivas disciplinas. Esta observación no permite extraer una conclusión general sobre el dopaje, pero recuerda que el rendimiento depende de numerosos factores.
En los deportes de velocidad, precisión o explosividad, las cualidades genéticas, la estructura corporal, la técnica y años de preparación siguen siendo determinantes. Un producto puede proporcionar una ventaja, pero no transforma automáticamente a un atleta de nivel regional en plusmarquista mundial.
Sin embargo, en la élite, incluso una mejora limitada puede alterar una clasificación o decidir una medalla. Precisamente por esta razón, las sustancias que mejoran el rendimiento están prohibidas en las competiciones oficiales. La diferencia se decide a veces por una fracción de segundo, unos kilos o una recuperación ligeramente superior.
La situación varía según las disciplinas. En el fitness y el culturismo, el impacto de los productos dopantes sobre el aumento de masa muscular y las ganancias de fuerza puede ser considerable. En los deportes olímpicos, no sustituyen las aptitudes fundamentales necesarias para alcanzar el nivel más alto.
Por qué era difícil reclutar a los mejores atletas
Los rendimientos decepcionantes también pueden explicarse por el perfil de los competidores. Varios participantes ya no se encontraban en la cima de su carrera, algunos estaban retirados o habían sido apartados de su circuito deportivo. Para un atleta que aún sigue una trayectoria profesional, participar en una competición que autoriza explícitamente el dopaje puede significar renunciar a su futuro en las competiciones tradicionales.
La cifra de un millón de dólares atrae, pero solo se concede en caso de récord. Para un deportista en activo, los ingresos potenciales relacionados con patrocinadores, clasificaciones y competiciones oficiales pueden hacer que esta opción resulte poco atractiva. El evento habría tenido, por tanto, dificultades estructurales para atraer a los atletas más destacados de cada disciplina.
Un escaparate comercial tanto como un evento deportivo
Los Enhanced Games no parecían perseguir únicamente un objetivo deportivo. Durante la retransmisión, las referencias a un sitio llamado Enhanced habrían promovido la venta de productos como la testosterona y la hormona del crecimiento, es decir, sustancias comparables a las autorizadas para los participantes.
Esta dimensión comercial plantea una cuestión importante: ¿el evento servía principalmente para establecer récords o para hacer más deseables los productos de optimización? El hecho de que las sustancias permitidas coincidieran con las que se ofrecían a la venta alimenta este interrogante.
El riesgo consiste en presentar rendimientos deportivos, incluso modestos, como una prueba de que un consumidor podría reproducir los resultados de los atletas utilizando los mismos productos. Sin embargo, los efectos a largo plazo de algunas sustancias siguen siendo inciertos o se conocen de forma insuficiente, mientras que las consecuencias para la salud pueden ser importantes.
Preguntas frecuentes sobre los Enhanced Games
¿Los Enhanced Games batieron numerosos récords mundiales?
No. Según el balance reportado, no se batió ningún récord mundial en velocidad, halterofilia ni strongman. Solo se anunció un récord de 50 metros en natación, en un contexto cuestionado y sin que se esperara reconocimiento oficial.
¿Por qué el dopaje no produjo rendimientos excepcionales?
Los productos que mejoran el rendimiento no bastan para compensar la falta de una genética adecuada, técnica o entrenamiento de muy alto nivel. Además, muchos participantes ya no se encontraban en el punto más alto de su carrera deportiva.
¿Por qué esta competición es controvertida?
Normaliza el uso de productos dopantes en un contexto competitivo y asocia esta puesta en escena con una lógica comercial. Sus detractores ven en ella un riesgo de banalización de sustancias cuyos efectos a largo plazo no siempre están establecidos.
Por tanto, los Enhanced Games demostraron sobre todo la distancia entre una promesa de marketing de superación ilimitada y las realidades del rendimiento de alto nivel. El dopaje puede proporcionar una ventaja, pero no basta ni para crear campeones de forma instantánea ni para derribar automáticamente los récords más exigentes.



